No sé si a vosotros os pasa lo mismo en los días tormentosos. Es como si el gris del cielo influyera en mi actividad cerebral y pusiera perezosas a mis pocas neuronas. Me cuesta concentrarme y actualizar la información que recibo con la velocidad necesaria y habitual.
Hay estudios que dicen que la presión atmosférica o la meteorología influye en nuestro comportamiento cotidiano.
No se si os habéis observado alguna vez con detenimiento. Por mi tendencia a la introspección yo si lo he hecho y he sacado la conclusión de que mis estados de ánimo varían considerablemente dependiendo de como está el tiempo; los días de lluvia tiendo a la melancolía con bastante facilidad, los días soleados tengo más energía de la habitual, cuando hace viento me pongo bastante irascible y tiquismiquis y cuando hay tormenta estoy nerviosa y bloqueada.
No sólo el clima condiciona nuestro estado anímico pero no tengo la menor duda que tiene bastante que ver en el.
Ya sabes como me afecta la climatología.
Menos mal que vivo en una zona donde el calorcito y las horas de sol al año son bastantes más que los días frío y lluvia. Mi vitalidad lo agradece y quienes me rodean también.
En fin, no sé que más escribir...
